Tierra colorda, colores estridentes. Vegetación exhuberante y pródiga en frutos dulces ,muy duces.Vasijas redondas, y perfumes de naranjos y jazmines en flor.Aguaceros de lluvia tibia,que daban paso al sol más brillante que ninguno.Palmeras por doquier,y atardeceres que inspiraban mi paleta,ante la necesidad imperiosa de poner fuera de mi interior la emoción que me provocaban....Mis lápices y cuadernos eternos compañeros; el auto con papá al volante,y dos hermanos más pequeños cantando , y yo tratando de plasmar en el papel todas las sensaciones que me provocaba:...una burrerita con su mercancía ,un crepúsculo con el sol cayendo cual bola de fuego incandescente en el horizonte. No importaba el modo de describirlas : las letras,o el boceto que luego llevaría a cabo con mi paleta...El : chicos no peleen, muy lejano de mi madre ; y yo abstraída, subyugada por lo que las imágenes y aromas provocaban en mi sesibilidad jóven y pura....El retorno a la ciudad,emplazada sobre siete colinas ,con sus calles onduladas,adornada por chivatos en flor; casas coloniales,en su edificación urbana .Mis hermanos ya calmos o dormidos,y yo plena , feliz; y armoniosamente serena e impaciente en la llegada al hogar;para lograr que mi letra o mis pinceles comenzaran a trabajar...Paisajes de mi infancia y adolecencia...Sensaciones placenteras e inspiradas,que vuelven a mi recuerdo y me urgen a recuperarlas. |