El mes de febrero fue un rosario de penurias provocadas por nuestro desconocimiento del país , su geografía , sus costumbres , clima y el carácter de sus nativos , la otra cuota fue el infortunio , ya que a todas las peripecias pasadas se sumó en la última semana ,en medio de una tormenta tropical con todos sus condimentos , perdernos Gaby y yo del resto de nuestros tres compañeros .
Antes de partir a esta aventura , nuestros connaturales nos advirtieron sobre los peligros que existían en esa ruta trazada , en ese afán por llegar a las misteriosas y poco conocidas cataratas , edén que pocos mortales habían podido ver con sus propios ojos . Acicateados por la curiosidad y el desafío que implicaba ser unos de los elegidos en avistarlas , decidimos porfiadamente seguir con el plan .
Partimos en el primer día de febrero con lo que creíamos necesario para la travesía ; a la semana nos dimos cuenta que poco y nada de todo lo que cargábamos servía... los escasos nativos que cruzamos no fueron para nada amistosos , sólo le infundíamos temor y recelo en grado sumo , demasiado tenían con sus luchas étnicas y los narcotraficantes que asolaban la región .
Gaby comenzó a sufrir cuadros febriles , a debilitarse , la mochila en la que llevávamos los medicinas había quedado en un extenso lodazal que hubimos de cruzar a duras penas ; un pequeño que nos espiaba entre la tupida vegetación , se acercó a nosotros gracias al último dulce que en algún bolsillo guardabamos . Él fue quien nos dió datos que tiempo más tarde comprobaríamos como ciertos , debíamos cruzar el río que se hallaba unos kilómetros al norte . Recuerdo haber sonreído amargamente al observar el atuendo que llevaba , era su clima , su tierra , su lugar , nuestro organismo era de otras geografías , de otros soles , de otras temperaturas , la naturaleza es sabia dota a cada uno de las defensas necesarias para su lugar de origen , más inadecuadas no podían ser . Los víveres que acopiamos para el viaje , unos se pudrieron , otros se mojaron bajo alguna lluvia , a otros los descartamos por miedo a intoxicarnos , confiábamos en que la naturaleza nos proveyera de alimento ¡Otro error de nuestra parte ! ninguno de los cinco éramos capaces de poder seleccionar aquellos que no fueran venenosos , o que nuestros estómagos pudieran tolerar .
En la última semana Gaby agravó , ya su fiebre era casi constante , debíamos ayudarla para avanzar , lo que hacía más lenta nuestra marcha , decidimos que yo la acompañara en su paso débil , mis conocimientos de medicina por ser estudiante hacían que fuese la adecuada , aunque sin medicamentos mi presencia fuera más simbólica que de real ayuda , los otros tres irían algo más adelante , ya que teníamos conocimiento que del otro lado del río había un pequeño poblado en el que nos podrían brindar auxilio , Maurelio , el niño así lo afirmó : - hasta médico gringo hay ...
Así seguimos lidiando con el hambre , el cansancio y los insectos que se empeñaban en nutrirse con nuestra sangre , las pequeñas heridas que todos teníamos parecía que los llamaba . Yo trataba de no perder de vista las huellas que nuestros compañeros iban dejando , señales cual cuento de Hansel y Gretell , sus pisadas , o claros en los que habían descansado indicados con piedras , ramas o cualquier objeto de ellos representaban las postas .
Al quinto día se desató la gran tormenta tropical , nadie que no haya visto una tormenta tropical puede imaginar su furibunda fuerza , con el tronar y relampaguear tan exhuberante como el trópico mismo , busqué alguna cueva , o algo parecido que nos guareciera , Gaby desfallecía y la noche había llegado de la mano de la tupida cortina que el cielo extendía sobre nosotras ; tratando de encontrar algo que la confortara junté agua en un improvisado cuenco y la bebimos con avidez , el hidratarse hizo que se sintiera algo mejor , no sin pelear un poco para que lo haga a pequeños sorbos y la tolere .Nos dormimos a la espera de que a la mañana el tiempo nos permitiera seguir , no quise alarmarla pero dudaba que las señas de nuestros compañeros hubieran resistido el temporal , y yo no tenía la más mínima idea de donde estábamos ... la brújula la portaban ellos .
Al despertar un rayo de sol se coló entre la vegetación y un murmullo que sonaba a melodía , hizo que de un salto me levantara siguiendo el sonido que tan cercano se oía . ¡ Allí frente a mis ojos estaba el río ! Esa era la buena nueva , la mala era que había crecido debido a las lluvias , que no sabía como haríamos para cruzarlo , las aguas corrían rápidas y arremolinadas en algunos sitios como indicando el peligro de internarse en ellas . Ordené mis ideas para trasmitirle a Gaby lo más alentadoramente la novedad , se me hacía difícil , mi cuerpo pedía alimento a gritos , gruñendo el estómago , impidiendo a mi cerebro pensar alguna estrategia para sortear ese río que nos llevaría a encontrar remedio para mi compañera de desventuras y reunirnos con el resto que evidentemente lo cruzaron antes de la crecida . Algo se movió cerca mío , sobresaltada , instintivamente me alejé pensando en todas las alimañas que eran frecuentes en aquella zona , lejos muy lejos de mi imaginación estaba ver bajar de un inmenso árbol a Maurelio , nos había seguido !! -Son al menos dos días para cruzar , me lanzó antes de que yo me repusiera de la sorpresa .
Dos días ! repetí , Gaby no lo soportaría ... y yo comenzaba a padecer los síntomas de la inanición . Creo que fue allí cuando las fuerzas me abandonaron y me desmayé ,la falta de alimento , el cansancio , el calor agobiante y la preocupación constante por mi amiga , hicieron que la lipotimia se apoderara de mi maltratado cuerpo y espíritu aventurero .
Desperté minutos más tarde en el improvisado refugio junto a Gaby que hablaba con el pequeño , al que se le habían sumado otros que intentaban convencerla de que bebiera un brebaje sospechoso que según ellos , en su improvisado idioma , calmaría la fiebre , producto de algún insecto de los tantos que nos picaron .A la vez nos ofrecían bayas color naranja que saciarían el hambre y ante nuestra desconfianza , uno de ellos se comió un puñado de un solo bocado y nos sonrió con su desportillada y enorme boca . Eran lo único que teníamos en los próximos dos días y no estábamos para pensar mucho , que a la vista del resultado de nuestro bien planeado periplo , nada de lo que ocurriera en adelante sería peor .
Fueron los dos días más largos y exóticos de nuestras vidas , con Maurelio a la cabeza y su grupo cuidando de alimentarnos con variadas raíces , bayas y carnes asadas que preferímos no saber de que animal povenían ; la fiebre de Gaby , si bien persistía era menos frecuente y no tan alta , lo que hacía que sus fuerzas se encontraran bastante recuperadas . Mi hambre saciada , no así mi sistema digestivo al que evidentemente lo que comíamos no le agradaba y me lo hacía saber .
Al séptimo día tal como nos vaticinaron , las aguas descendieron y corrían más calmas , era tiempo de cruzar ese río que nos separaba del grupo , de la medicina , de alimentos "normales " y de las olvidadas cataratas . Juntamos lo escaso que quedaba de nuestras pertenencias , algunas secadas al sol y nos dispusimos a buscar el lugar exacto por el cual fuese posible vadear el río , Maurelio estalló en risas y su pandilla a coro lo acompañó , el más pequeño del que jamás olvidaré el rostro , me tomó de la mano llevándome a un recodo del río a cuya vera , sobre la playita había tres canoas típicas de la zona , detrás Gaby y el resto de los muchachos venían cantando una canción en idioma nativo . Así fue como al son de un cántico ancestral , que nos explicaron hablaba de la amistad , comenzamos a bogar .
Con gran sorpresa ví como las canoas hacían un recorrido más extenso para llegar a destino , supuse que las corrientes eran la causa .Cuando estábamos arribando , un grupo de personas observaban nuestra presencia , miré interrogante a Maurelio y lo único que pude descifrar fue su cambio de expresión , parecía como si mil años habitaran en él .
No habíamos terminado de descender de las precarias embarcaciones cuando una ráfaga de metralla dejó de los demás niños , solo cadáveres flotando cual ofrenda a algún dios pagano .
Gaby se aferró a mí y yo a ella , estábamos rodeadas por esos hombres , nuestro niño salvador se cuadraba frente al que luego supe era el jefe , hablaba , daba explicaciones ... fuimos atadas por las manos y obligadas a caminar hacia la selva , no sin antes ver a nuestros amigos como eran llevados en penosas condiciones a bordo de un jeep ... Nuevamente el sonido de la metralla hizo que nos volteáramos para ver con espanto como el jefe había dado muerte a nuestro entregador , Maurelio ya no le era necesario ...
Los dos años que siguieron al cautiverio en esa jungla son algo de lo que todavía no es tiempo que pueda poner en letras . Sólo diré que hoy ya liberadas y viviendo o tratando de hacerlo normalmente , si es que se puede luego de esa experiencia , Gaby cada febrero vuela en fiebres inexplicables para la comunidad médica . Yo nunca recuperé a aquella joven en busca de paisajes fantásticos, terminé mis estudios y me uní a Médicos sin Fronteras .De nuestros amigos tenemos cada tanto noticias porque están en alguna lista de canje de prisioneros de uno y otro lado . El paisaje ideal es vernos los cinco fundidos en un solo cuerpo .-
MALENA.- ABRIL 2011
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