Esta mañana embarqué en Amsterdam , sin hablar el idioma conseguí que un grumete que se defendía con el español me lo permitiera . Aunque la barcaza es pequeña halló un lugar discreto donde acomodarme .
Mi dinero lo estarán disfrutando esas dos rubias que prometieron tanto placer . Algo que rápido quedó en el olvido , al verme timado , sin documentos y en país extranjero .
El sol brilla en lo alto , debe ser el mediodía , hora en que creo haber comprendido zarparíamos , a pesar de ello la partida se retrasa . De pronto me encuentro junto al grumete que Dios sabe que le estará diciendo a un imponente holandes , que torvo me mira despreciativo . Es el capitán al que solo le entiendo una palabra : Sudaca .
Miro el oleaje que pareciera dará vuelta la embarcación .Mi viaje tan planeado en extraña voltereta se convirtió en una pesadilla y el retorno por ahora en un enigma.
MALENA.- junio 2011 |