Eran tres hermanas a las que la madre atendía con especial cuidado , rayano con la obsesión . La mayor : una belleza rubia con enormes ojos azules , la pequeña tal vez más bonita que la primogénita , tenía cabellos renegridos , brillantes ojos esmeralda , con una boca que invitaba a pedirle un beso . De pronto el relato se interrumpe ante la pregunta de Clara , la más avispada del salón de clases . - ¿ Y la del medio era bonita ? - No era fea , muy fea ; por lo que la madre obsesiva se había esmerado en dotarla de otras virtudes : estudiaba canto , danzas , bordaba maravillosas telas , a sus doce años ya era bilingue y muy buena . En el sentido que el adulto más exigente hubiese deseado de una niña , lo que la hacía ausente de infancia .
Un viaje planeado como visita a la abuela , quien residía en una ciudad alejada fue el desencadenante de lo que habría de ser una situación engorrosa y tremenda .
Cuando en la gran terminal se aprestaban a tomar el bus , una señora mayor , de las que nunca faltan , preguntó ¿ Son hermanas las tres ? , seguramente escuchó el constante mamá de las niñas . -Sí , contestó secamente la madre y ascendieron al vehículo ya despachado el equipaje .
Buscaron los asientos asignados y allí comenzó el primer problema .No habían advertido que uno de los pasajes quedaba totalmente alejado del resto . La mayor , mandona por naturaleza y haciendo valer su lugar , se negó a ser ella quien ocupara el asiento distante , la pequeña por obvias razones , debía quedar con la madre . En vano fueron los intentos de la mujer para lograr que el adusto hombre , que podría cambiar su sitio , accediera a hacerle el favor ... Amelia ya sabía de antemano , que era ella quien quedaría separada del grupo familiar ... - ¿ Por qué ? volvió a interrumpir Clara . -Porque era buena , muy buena y estaba acostumbrada a ser ella la que no generaba conflictos .
Fue acompañada por la madre hasta el lugar , ésta quería comprobar dónde y con quién viajaría su hija . Gran sorpresa al descubrir que era aquella a quien antes de subir le contestó bastante descortés ; constató la numeración ,sí era allí junto a la ventanilla . Endulzó la mirada , su voz se tornó amistosa y le explicó a la mujer lo sucedido .
La dama en cuestión se deshizo en halagos , poniendo el acento en lo afortunada que era tener de compañera de viaje a una niña , ya que toda su vida estuvo dedicada a la educación y cuidado de los mismos . Ahora gozando de su jubilación se disponía a visitar al hijo , al que hacía un par de años que no veía .
La madre respiró aliviada , le agradeció y se retiró , no sin antes recordarle a Amelia que se portara bien.
Partió el ómnibus , al instante la amable dama , con voz que no admitía un no , le cambió el lugar a Amelia . -Necesito la ventanilla , me sofoco y el viaje será largo !
Ella sumisa , se lo cedió . Luego de largos minutos en silencio le lanzó la pregunta como un dardo : - ¿ Estás segura de no ser adoptada ? la chica con un suave movimiento de cabeza asintió , y continuó leyendo el libro que tenía como tarea impuesta .
¡ Qué bello campo de lino en flor ! exclamó Adelfa ( ese era el nombre con que se había presentado ) , quien disfrutaba del paisaje desde la ventanilla . - Las flores son mi debilidad , mi jardín es el más hermoso del barrio . - La felicito , a mí también me agrada cultivar jardines , aunque seguro no serán tan espléndidos como el suyo , respondió la niña . Lo que dió pié a la mujer para lanzar otra pregunta - ¿ A quién te pareces , a tu padre ? - No , mi padre es un hombre apuesto ... respondió Amelia con una sonrisa lánguida -¿ Hay algún familiar cercano en el que encuentres algún rasgo tuyo ? , insistió con saña - No señora ; y trató de continuar con su lectura , al llegar debía dar cuenta del argumento a la abuela , ya que era su autor favorito .
Luego de algunos kilómetros apareció la madre a cerciorarse de que Amelia se estaba comportando bien , cumplía con la tarea , no era una incomodidad para su acompañante y ... se sorprendió al ver el cambio de asiento - ¿ No habrás pedido a la dama su lugar ? - No , no , se apresuró a contestar - La señora Adelfa , tan buena me lo cedió para que no me distraiga , y pueda terminar mi libro .
¡ Mintió ! saltó Clara desde su banco .
A lo que la mujer confirmó : - Si sabré de niños , cualquier cosa los distrae . Mabel , la madre , agradeció una vez más y se retiró .
¡ Mintió también ! dijo Clarita , ya con más fuerza .
Al volver a su butaca , comentó con las hijas : - Es una suerte que Amelia tenga como compañera de viaje a alguien tan bueno ...
Fue lo último que dijo , de allí en más todo se convirtió en un caos de ruido ensordecedor , gritos , personas y pertenencias desparramadas , el micro no terminaba de dar tumbos .
Cuando por fin dejaron de dar vueltas , Mabel vio con horror como el impacto había sido justo en el sector donde se hallaba su hija . Imposible llegar hasta allí , era todo hierros retorcidos , comprobó que sus otras hijas solo tenían un gran susto y algún raspón poco importante .
En aquel momento , antes del choque que hizo volcar al rodado , Adelfa insistía en su tortura : - Yo , si estuviera en tu lugar averiguaría , no es posible que con tan bellas hermanas y padres bien dotados , seas tan fea ... Cuando se disponía a contestar , Amelia vio como n aquel cruce de ruta eran embestidas por un camión . Los vidrios de la ventanilla estallaron y se incrustaron en el cuerpo de quien viajaba en ese lugar , a ella el sacudón la aturdió unos segundos . Era un espectáculo dantesco , se movió despacio , pudo zafar del cinturón de seguridad que como buena niña se había colocado al partir , a su alrededor nadie s movía , solo sangre y estertores ... Hasta que su acompañante pareció revivir y pudo comprobar que tenía el rostro destrozado por los vidrios , mas nada que supusiera alguna herida mortal . Jadeante le ordenó que le alcanzara su bolso de mano , que en el loco rodar estaba a los pies de Amelia .
La miró con sonrisa cínica ¿ Para qué quiere su dinero ?, le preguntó - ¡ No es mi dinero , es mi medicina para el corazón ! ¿ Está enferma del corazón ? repreguntó ya con un dejo más que evidente de ironía . - ¡Deja de preguntar tonterías , abre mi bolso y pon una pastilla bajo mi lengua ! - ¿ No quiere un poco de agua ? tengo en mi mochila ...
Ya el jadeo de la mujer imposibilitaba que se entendiera lo que decía , solo sus manos se agitaban frenéticamente . Amelia sacó el pañuelo del bolsillo y le limpió la sangre del rostro , los ojos de Adelfa eran suplicantes señalando con la mirada el preciado bolso . La niña le tomó la mano suavemente y con el rostro iluminado le habló : - Mi madre dice que los niños no debemos manipular medicamentos .
Deben haber sido las últimas palabras que oyó la siniestra mujer y el último rostro que sus ojos vieron , con una enorme sonrisa dibujada en él .
¿ No la habrían salvado si no hubiera sido buena ? se preguntaba Mabel , cuando se reencontró con su hija ; luego que las fuerzas de seguridad y bomberos llegaron a ese nicho de hierros retorcidos , donde hallaron a Amelia sosteniendo la mano de la anciana y el pañuelo tinto en sangre , limpiándole una y otra vez el rostro ... - ¡ Era un ángel cambió a mi el asiento ! clamaba , cuando el hijo de la mujer se hizo presente entre todos los familiares de las víctimas del accidente .
El hombre la apartó , le hizo algunas preguntas y le agradeció efusivamente el haberse quedado junto a ella .
Como correspondía Mabel junto a sus hijas asistieron a las exequias de Adelfa . ¿ Por qué no había flores ? ¿ Por qué el hijo pidió que no se enviaran ? . Mientras lo saludaba escuchó como éste le agradecía a Amelia que le trasmitiera el postrer deseo . Que lo sorprendía , pero acataba . Siendo alguien como su madre que las había puesto entre sus máximos tesoros . - Si habré cumplido penitencias cuando mi pelota estropeaba alguna de ellas ... ! La niña depositó un beso en la frente de la muerta , la bizquera se hizo más notoria y a pesar de ello no se veía fea.
MALENA .- junio 2011
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