Ultimos días de noviembre , el césped del parque está cubierto de un manto brillante, que el rocío nocturno ha depositado en él ; el sueño me ha abandonado justo en esa hora mágica que el sol no se tarda en asomar , son unos minutos no más .Por el gran ventanal que he abierto ingresan sonidos y aromas que me tientan a salir , a disfrutar de ese amanecer tibio. En la casa todos duermen ,es domingo y aprovechan la falta de despertador que los llame a las tareas y estudios .
Las torcazas con su ritmico sonido arrullan su sueño , yo aquí en pié con la bandeja del desayuno listo : humeante el café recién hecho ,ha inundado la cocina con su olor tan tentador ,el naranja rabioso completa un vaso ,y algunas tostadas con mermelada de frutillas ,traída del reciente viaje al Bolsón ,son quienes me acompañan a esa mesita de piedra que hice colocar hace ya tiempo ,debajo del nogal con vista panorámica de todo el lugar , por supuesto Bonnie ,la viejo pastor inglés , a pesar de haber sido lo más silenciosa posible ,ya anda enredada entre mis piernas ,esperando el lugar en que me sentaré para echarse a mis piés ; más allá Dulce ,la cocker ,duerme como un lirón , es muy temprano para ella ,dormilona empedernida .Las calandrias ladronas de miguitas ,comida perruna ,y todo lo que puedan llevarse ,hacen vuelos rasantes , a lo lejos el ruido del tren me recuerda que la estación no está muy lejos ; escasos pasajeros llevará en esta hora y día tan particular ,distinto será el lunes cuando en masa viajan a la capital.
Los canteros estallan de color ,un poco más allá me regodeo con ese rincón que elegí para que sea mi pequeño rosedal , rojas , amarillas ,blancas ,y esas que mi madre llama color tango ; las hay en diferentes estadíos ,algunas ya están perdiendo sus pétalos , otras rebosan en su esplendor y los pimpollos son la promesa de lo que vendrá ,parecen describir las distintas etapas de la vida ...de pronto una pequeña brisa trae el perfume dulzón ,inconfundible de los jazmines ,que se enredan caprichosos en la columna de uno de los faroles .Por ahora todo está teñido de una luz azulada , que en breve irá virando al rosa , para finalizar con el brillo absoluto ,que anuncia que un nuevo día está presente .
Desde el lugar elegido en el inmenso parque , alejado del chalet ,al cual dan todos sus ventanales ,puedo observar el hogar , mi verde refugio , mi edén privado...En lo alto de una añosa palmera ,las cotorras se han hecho dueñas , algunas ya comienzan con su clásico parlotear ,más tarde todo será estridencia e inquietud. Juego a adivinar los movimientos que en escasas horas comenzará .En esa quietud y trinos un ruido me sobresalta , es el diario dominical que cae desde el otro lado del mundo , no pienso en leerlo ahora .
Primero se levantarán las persianas de mi cuarto , y morosamente ,El comenzará a preparse para el rito del mate ,me buscará con la mirada desde la ventana y moverá la cabeza de lado a lado , no le es extraño encontrarme allí ;luego irán apareciendo la pequeña con sus dos amigas ,rubios cabellos alborotados , caritas somnolientas ,las oí reir y cuchichear hasta muy tarde ; a su expreso pedido su cama está dispuesta frente a la ventana ,para que lo primero que vea sea la piscina ,en donde se sumerge en noviembre y la pesco como a un pez dorado ,en marzo para ir a clases .Intento no mirar para el ventanal del piso superior ,permanecerá cerrado ,la mayor hace largos meses que su trabajo la llevó a diez mil kilómetros ,no quiero que nada me entristezca, quiero disfrutar de estos minutos que son míos ,absolutamente míos .El del ala izquierda solo se abrirá cuando el olor del asado dominguero , lo abra como por arte de magia , y de allí deberían surgir mis dos varones , aunque nunca se sabe cuantos adolescentes pueden aparecer , llegaron hace un rato no más ,y justamente dos voces no eran las que escuché ...
Amanece , el sol va cambiando con su luz el paisaje .Me alegro de haber elegido para esta etapa de la vida familiar , este micro mundo ,cerca del otro ,y a la vez alejado ; más conectado con la naturaleza , con los silencios llenos de sonidos ,que solo se pueden escuchar aquí, grillos en la noche , chicharras en el mediodía , que mi prole reconozca el canto de cada ave ,el nombre de cada flor , que uno cuide de sus hierbas aromáticas ,y el otro haya colgado de un árbol cercano a la galería ,un cacharro casero con aguamiel para que los colibríes nos visiten a menudo.
Amanece , es domingo el silencio y la quietud se prolongará ,mañana volverá el amanecer,todo será distinto y tendré el anochecer de otro día agitado ,como dice la canción de los genios de Liverpool.-
MALENA.-
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